A 34 años de la muerte de Perón.


Aunque no viví aquellos tiempos en que la política era el tema central en todas las reuniones, en que los debates era serios y profundos y en que la sociedad entendía que tenía que participar e informarse para lograr los cambios y las reivindicaciones necesarias para lograr una patria justa e igualitaria, conozco todos los días personas que me cuentan historias y anécdotas de aquellos años. Hoy en Argentina Para Todos (www.argentinaparatodos.com) encontré esto y quisiera compartirlo:

Por Marcelo Ohienart

"Un primero de julio, la argentina lloró. Lloró por segunda vez. Hasta hoy, este país, jamás lloró igual, y pucha! si pasaron cosas como para llorar. Uno guarda a lo larga de la vida como fotogramas, como una sucesión de diapositivas, la mía de ese primero de julio de 1974, es la de un hombre mayor, Don Américo, consternado y abatido. Para Américo, se iba el más grande. Unos días antes, cuando a Juan lo subían a un barco en el que remontó el Paraná, Américo -el abuelo- le decía a su nieto, con mucho dolor "lo están matando al General".
Que sabía ese pibe de diez años de las afecciones pulmonares de Juan -entre otras cosas- para entender los dichos de su abuelo.

Con el paso del tiempo, Américo se fue a reencontrar con Juan al cielo.

Hoy, a 34 años de la partida de Juan y unos tantos menos de Américo -un anónimo soldado de Perón-, sigo recordando un mensaje de mi abuelo: "Jamás, pero jamás, te avergüences por decir que tu abuelo es peronista"
Abuelo, no sólo no me avergüenzo, sino que es uno de mis mayores orgullos: Que tú lo hayas sido y que me lo hayas transmitido.

¡Viva Perón, Carajo!


 

1 comentarios:

  1. moo said,

    Maria Sol, gracias por la deferencia. Es muy grato para un humilde escriba ser citado. Besos y gracias

    on 1 de julio de 2008 a las 12:19 p. m.